LOS PERFILES ESG Y EL MERCADO LABORAL

El mercado laboral sigue cambiando, impulsado por la transformación tecnológica, la globalización, la reorganización de las cadenas de valor y, sobre todo, por la aceleración de la sostenibilidad en las empresas. En este contexto, desde DIRSE, entidad de referencia para los profesionales de la sostenibilidad en España, ha colaborado en el reportaje de Ethic “Los perfiles de la nueva era ESG”, aportando una visión actualizada sobre las competencias, roles y desafíos a los que se enfrenta el talento ASG en nuestro país.

En el reportaje, Carlos Arango, director general de DIRSE, analiza cómo está evolucionando el mapa del talento en sostenibilidad dentro de las organizaciones españolas. En los últimos dos años, el número de empresas que cuentan con una persona o departamento especializado en sostenibilidad ha pasado del 57 % al 76 %. Este crecimiento refleja la necesidad de consolidar equipos capaces de integrar criterios ASG en todas las áreas de la empresa.

La competencia por el talento se ha convertido en uno de los grandes desafíos empresariales. Según el informe 2025 Talent Trends Research de Randstad, el 70 % de los líderes de capital humano asegura que la escasez de talento es su principal preocupación. El avance acelerado de la inteligencia artificial, los cambios geopolíticos y la urgencia climática están redefiniendo las necesidades de las compañías.

La sostenibilidad, lejos de ser una tendencia pasajera, se ha consolidado como un elemento estratégico para el negocio: siete de cada diez empresas ya cuentan con un plan o estrategia en esta materia, según Pacto Mundial. Además, el 84 % afirma que aporta ventajas competitivas, lo que confirma que el talento ASG no solo es necesario, sino determinante para la competitividad futura.

 

TENDENCIAS DESTACADAS

  1. La especialización técnica

Cada vez son más necesarios perfiles con un alto nivel de conocimiento en áreas específicas como ecodiseño, logística sostenible, gestión de residuos, economía circular o finanzas sostenibles. El giro regulatorio europeo, desde la CSRD hasta la taxonomía, ha multiplicado la necesidad de expertos capaces de interpretar, integrar y reportar bajo estándares estrictos.

  1. La transversalidad

Más allá de los puestos estrictamente técnicos, la sostenibilidad impacta en todas las áreas de la organización. Como señaló Arango, un profesional financiero debe dominar hoy la financiación sostenible; alguien en compras necesita integrar criterios ESG en la cadena de suministro; y en el área legal, los equipos comienzan a especializarse en riesgos reputacionales.

Esta transversalidad ha impulsado la aparición de roles como el Chief Sustainability Officer (CSO) y su evolución hacia figuras como el Chief Value Officer (CVO), enfocadas en maximizar el valor para todos los grupos de interés y no únicamente para los accionistas.

 

FORMACIÓN: LA PIEZA QUE AÚN FALTA POR ENCAJAR

Uno de los retos más relevantes identificados en el repotaje es la brecha entre la necesidad de perfiles ESG y la velocidad a la que se actualiza la oferta formativa. Los informes analizados coinciden: el mercado demanda más profesionales ESG de los que hoy puede ofrecer la formación existente. De hecho, el 79 % de los encuestados en Talent Forecast afirma que los perfiles ASG son los más difíciles de encontrar.

En un entorno donde los cambios regulatorios son constantes y donde la calidad del reporting y la gestión de riesgos ESG condicionan el acceso a financiación y la competitividad, esta brecha supone un riesgo evidente. Por ello, muchas compañías están impulsando estrategias de reskilling y upskilling internas, con foco en competencias ASG, análisis de datos, riesgos climáticos y nuevas metodologías de inversión responsable.

 

UN SECTOR EN TRANSFORMACIÓN: IMPACTO DE LA SIMPLIFICACIÓN REGULATORIA

El reportaje de Ethic también subraya los cambios que se avecinan a raíz de la conocida “ley Ómnibus”, una reforma propuesta por la Comisión Europea. Esta simplifica el marco normativo de sostenibilidad y reducirá drásticamente el número de empresas obligadas a reportar bajo la CSRD.

Este escenario anticipa una reconfiguración de los roles técnicos que se habían multiplicado dentro de las organizaciones en los últimos años. Sin embargo, más allá de una posible reducción en tareas de reporte, la sostenibilidad seguirá siendo estratégica y requerirá profesionales capaces de integrar, interpretar y ejecutar planes ESG coherentes y rigurosos.

Como señala Arango, la sostenibilidad ya no es una función aislada, sino un elemento estructural del negocio. Los perfiles que combinen visión estratégica, conocimiento técnico y capacidad de transformación organizacional serán clave en este nuevo contexto.

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