Nuria Rodríguez, presidenta de DIRSE, analiza el momento actual de la sostenibilidad empresarial en una entrevista con Pedro Fernández de Soziable. En un contexto marcado por la transformación de las compañías, la asociación refuerza su papel como catalizador del cambio, impulsando la integración real de los criterios ASG (ambientales, sociales y de gobernanza) en la estrategia corporativa.
En la entrevista, nuestra presidenta reflexiona sobre los retos y oportunidades de la sostenibilidad, la evolución del marco regulatorio europeo y el impacto de los retrocesos internacionales. También subraya la misión de la asociación: acompañar a los profesionales de la sostenibilidad para que su función sea cada vez más estratégica y transversal dentro de las organizaciones.
Con cerca de 1000 socios individuales y más de 120 empresas adheridas, DIRSE se ha consolidado en sus 12 años de trayectoria como la red de referencia para los directivos de sostenibilidad en España. Asumir la presidencia de la asociación supone, en palabras de Nuria, “un reto apasionante y motivador”, que llega en un contexto global con tensiones geopolíticas, cuestionamientos a la agenda sostenible y un volumen regulatorio sin precedentes.
LOS CUATRO PILARES ESTRATÉGICOS DE DIRSE
La nueva Junta Directiva de DIRSE ha definido un plan estratégico que se apoya en cuatro pilares fundamentales. El primero es la formación, orientada a capacitar a los profesionales en cuestiones técnicas clave. El segundo es el networking, porque la profesión se enriquece con el intercambio de experiencias entre sectores y compañías diversas.
El tercer pilar es el advocacy, que busca reforzar la capacidad de influencia de los dirses en el entorno empresarial y regulatorio, ayudando así a las empresas en su transformación. Finalmente, el pilar de recursos se centra en la creación de toolkits y guías prácticas, que recogen experiencias y aprendizajes reales para facilitar la implementación de soluciones.
“Queremos dotar a los profesionales de herramientas útiles y aplicables, que recojan aprendizajes de otros y permitan avanzar más rápido”, explica Rodríguez. Para ella, el objetivo es que la sostenibilidad deje de ser un área aislada y pase a integrarse en el corazón de la estrategia de negocio, aportando valor a todas las dimensiones de la compañía.
ESPAÑA, UN PAÍS DE REFERENCIA EN SOSTENIBILIDAD
Rodríguez defiende que España es un país de referencia en sostenibilidad y destaca el compromiso empresarial. Señala que la Red Española del Pacto Mundial es una de las más numerosas del mundo y que existe una larga trayectoria en transparencia y reporting no financiero, ahora reforzada con la Directiva CSRD.
Al mismo tiempo, advierte de un reto importante: apoyar a las compañías con menos recursos, que aún no han identificado del todo el valor competitivo de una estrategia sostenible. Para DIRSE, acompañar a estas empresas es clave, ya que el verdadero cambio se logrará cuando la sostenibilidad se extienda de manera homogénea por todo el tejido empresarial.
RETOS ASG: CLIMA, BIODIVERSIDAD Y PERSONAS
La presidenta identifica varios retos que marcan la agenda actual de la sostenibilidad. En el plano medioambiental, el cambio climático y la pérdida de biodiversidad son cada vez más evidentes en su impacto sobre la actividad de las empresas. En lo social, cobran protagonismo la atracción y retención del talento, la diversidad y la relación con las comunidades locales.
En el ámbito de la gobernanza, se refuerza la necesidad de garantizar la transparencia y de prevenir crisis reputacionales que puedan poner en riesgo la continuidad de algunas compañías. Todos estos factores están ganando peso en los consejos de administración, donde la figura del dirse resulta esencial para traducir riesgos y oportunidades intangibles en valor tangible.
CRISIS REPUTACIONALES Y COMUNICACIÓN RESPONSABLE
Rodríguez subraya que, en un mundo hiperconectado, la transparencia es más esencial que nunca. Las empresas deben ser rigurosas en cómo comunican sus impactos, riesgos y oportunidades, porque la opinión pública y los grupos de interés cuentan con más medios que nunca para evaluar su comportamiento.
“Debemos ser objetivos y transparentes al comunicar esos impactos. Solo así se garantiza un buen gobierno corporativo y una relación de confianza con los grupos de interés”, señala.
LA SOSTENIBILIDAD COMO FUNCIÓN TRANSVERSAL
En línea con iniciativas como Transversa, la presidenta insiste en que todas las áreas de una compañía —finanzas, compras, operaciones, legal, compliance o fiscalidad— están hoy directamente conectadas con la sostenibilidad. El reto, explica, es mostrar que no es un silo, sino una función transversal que afecta a toda la organización.
Respecto al marco normativo, Rodríguez reconoce que la UE atraviesa un auténtico “tsunami regulatorio” con la aprobación de la CSRD y la CSDDD. Aunque representan un gran avance, estas normas plantean dificultades, sobre todo a las pymes. En este contexto, el paquete Ómnibus busca corregir disfunciones y facilitar una aplicación más realista y efectiva.
“No hay que caer en la trampa de confundir sostenibilidad con burocracia; debe entenderse como un motor de competitividad”, subraya.
RETROCESOS INTERNACIONALES: EL CASO DE EE. UU.
La presidenta también aborda el impacto de la política estadounidense bajo la administración Trump, marcada por la retirada del Acuerdo de París y de fondos internacionales. En su opinión, esta desvinculación supone un riesgo, pero no implica que las empresas den marcha atrás en su compromiso.
“Muchas compañías norteamericanas seguirán apostando por las renovables o la diversidad porque es más rentable y competitivo”, asegura. A su juicio, más allá de los discursos políticos, la sostenibilidad empresarial ha llegado para quedarse, porque genera valor económico, social y ambiental.
DIRSE, CATALIZADOR DEL CAMBIO
La entrevista refleja la visión de una presidenta comprometida con impulsar a DIRSE como catalizador del cambio hacia un modelo empresarial más sostenible. Con una red que supera los 900 profesionales y 120 empresas, la asociación se propone acompañar a los dirses en la construcción de un futuro en el que la sostenibilidad no sea un trámite burocrático, sino una ventaja competitiva y una palanca de innovación.



