3 febrero 2021
Este mes de enero se ha celebrado la primera fase del Foro Económico Mundial que ha reunido, virtualmente, a representantes de distintos países, empresas, y sociedad civil para hablar de las previsiones y riesgos económicos de este 2021 apoyándose en varios informes. El Informe Global de Riesgos y la brecha en la Circularidad nos siguen advirtiendo sobre la crisis climática y apuntan algunas propuestas.
Este año 2021, el Foro Económico Mundial (World Economic Forum, WEF) ha celebrado su 51ª edición bajo el reto de oficiarse en medio de una pandemia. De este modo el encuentro se ha tenido que dividir en una fase virtual (del 25 al 29 de enero) y otra presencial prevista para mayo. La fase virtual se ha organizado en torno a una ronda de “Diálogos de Davos” en los que los líderes internacionales han compartido virtualmente su visión sobre lo que nos espera en 2021. Por su parte, la fase presencial, tradicionalmente celebrada en Davos (Suiza), traslada este año su emplazamiento a Singapur del 13 al 16 de mayo de 2021, atendiendo a la evolución de la pandemia.
La cumbre ha reunido a empresarios, políticos y representantes del mundo académico, de todo tipo de organizaciones internacionales y de la sociedad civil bajo el título: El Gran Reinicio. En este contexto se han presentado varios informes entre los que hemos querido destacar los resultados de dos de ellos: Global Risk Report y el Circularity Gap Report. Ambos destacan la crisis climática inminente pero no se quedan en avisar, sino que también ofrecen algunas propuestas.
Global Risk Report
Cada año, el Foro Económico Mundial, también conocido como Foro de Davos, presenta el Global Risk Report , un estudio que presenta los principales riesgos económicos internacionales desde el punto de vista de los líderes globales.
Como cabía esperar, esta nueva edición del informe centra el foco en la actual pandemia producida por la COVID-19 que, además de la mortalidad producida, ha incrementado las desigualdades económicas, digitales y sanitarias que ya de por sí existían. El Estudio advierte que esta situación puede dificultar aún más la cooperación internacional imprescindible para enfrentar los nuevos desafíos que se prevén, cada vez más próximos, entre ellos el cambio climático.
Este año, el informe ha resaltado los siguientes puntos como focos de interés y además los ha clasificado según la urgencia o inmediatez de estos:
A corto plazo (0 a 2 años): preocupan temas sanitarios derivados de las enfermedades infecciosas, así como, las crisis laborales (un 81% de la fuerza laboral global se ha visto afectada por los cierres derivados de la pandemia), la desigualdad digital (tanto la brecha de implementación como la brecha de aprendizaje) y el desencanto de los jóvenes.
A medio plazo (3 a 5 años): los consultados destacan la amenaza de los riesgos económicos y tecnológicos inducidos, como un posible pinchazo en la burbuja de activos o la inestabilidad de los precios.
A largo plazo (5 a 10 años): preocupan los riesgos geopolíticos. La mayoría coincide en el peligro de las armas de destrucción masiva, el colapso de los estados y fractura de relaciones entre países, así como la pérdida de la biodiversidad y avances tecnológicos adversos.
Estos riesgos clave están acompañados en el informe de una serie de recomendaciones para ayudar a organizaciones, países y a la sociedad civil internacional a actuar y prevenir estos peligros.
De este modo, los principales riesgos previstos en este informe son los relativos a todo lo tiene que ver con la naturaleza y la salud de la Tierra que amenazarán su prosperidad. Las preocupaciones medioambientales siguen, por el momento, encabezando la lista en términos de probabilidad e impacto en la próxima década.
Circularity Gap Report 2021
Para poner solución a los riesgos planteados en el epígrafe anterior, el informe Circularity Gap Report 2021, presentado también en el Foro Económico Mundial, propone una reducción del 39% (respecto a los niveles de 2019) en las emisiones de gases de efecto invernadero con el objetivo de evitar el colapso climático. Para ello identifica 21 estrategias circulares que de ser aplicadas en todos los países duplicarían el reciclaje o reutilización de materiales, reduciendo así 22.800 millones de toneladas anuales de emisiones y ayudando a mantener el calentamiento global por debajo de los 2 °C como estipula el Acuerdo de París.
El Estudio también propone aumentar la proporción de materiales que se reciclan y reutilizan del 8,6% al 17%, lo que casi duplicaría la circularidad de la economía mundial.
Todas estas propuestas están adaptadas a los diferentes niveles de desarrollo de cada país y teniendo en cuenta el contexto de recuperación económica post COVID-19.
Superar los 2ºC de calentamiento global elevaría significativamente los riesgos climáticos extremos recogidos en el Global Risk Report que conllevarían devastadoras consecuencias sociales, ambientales y económicas. Y es que el 70% de las emisiones globales, según el estudio, se derivan de actividades como el transporte, la edificación y la alimentación, áreas en las que las estrategias circulares pueden tener un gran impacto de mejora.



