En el marco del evento “Medir para transformar”, Ana María López de San Román, vicepresidenta de DIRSE y directora de Ética, Sostenibilidad y Alianzas en Ilunion, protagoniza una cápsula audiovisual que da continuidad a su intervención en el encuentro. La pieza profundiza en los principales desafíos que plantea el actual contexto económico para la sostenibilidad, ofreciendo una visión desde la perspectiva de los dirses.
“El nuevo escenario económico sin duda plantea retos”, comienza señalando Ana María. Desde su posición como vicepresidenta de DIRSE, destaca la importancia de identificar y comprender cómo las circunstancias actuales afectan a las estrategias ASG (ambientales, sociales y de gobernanza).
Para la ejecutiva, esta situación no es solo una dificultad, sino también una oportunidad para analizar y priorizar aquellas acciones capaces de generar un impacto positivo y medible en la sociedad, sin perder de vista la viabilidad económica de las organizaciones.
En la entrevista, nuestra vicepresidenta aborda la relevancia del V Barómetro DIRSE & EY sobre Materialidad, ya disponible para descarga en la web de DIRSE. El informe analiza las tendencias clave y la evolución de la materialidad en el ámbito de la sostenibilidad, ofreciendo una visión actualizada de las prioridades estratégicas para las organizaciones.
Según Ana María, el Barómetro actúa como un auténtico termómetro del momento: “Tratamos de recoger todas esas inquietudes que está suponiendo el nuevo contexto económico para la sostenibilidad”, explica. La información recabada permitirá a las organizaciones comprender qué factores son más relevantes para sus grupos de interés y cómo integrar estas prioridades en sus estrategias.
TRIPLE IMPACTO Y TRANSPARENCIA COMO PILARES
La directora hace hincapié en que la sostenibilidad no puede limitarse a un único eje de actuación. El desafío reside en mantener una visión de triple impacto —ambiental, social y económico— que, acompañada de la transparencia, permita construir una sociedad más justa e inclusiva.
“La sostenibilidad no consiste únicamente en cumplir con la normativa o con los estándares de reporte, sino en contribuir a la mejora real de las comunidades donde operamos. Se trata de que, con esa mirada de triple impacto y con esa transparencia, seamos capaces de construir una mejor sociedad”, afirma.
Como directora de Ética, Sostenibilidad y Alianzas en Ilunion, destaca el modelo de esta organización, basado en la diversidad, la inclusión y la creación de valor social. Considera que Ilunion refleja fielmente cómo la sostenibilidad puede integrarse en el ADN de una empresa, logrando un equilibrio entre rentabilidad y responsabilidad social.
Este modelo demuestra que la sostenibilidad no es una tendencia pasajera, sino un enfoque empresarial que responde a las demandas de un mercado cada vez más consciente y exigente. Para López de San Román, las compañías que apuestan por la ética y el impacto positivo no solo fortalecen su reputación, sino que se posicionan como líderes en innovación y resiliencia.
MEDIR PARA TRANSFORMAR: LA IMPORTANCIA DE LOS DATOS
El evento “Medir para transformar” ha servido como espacio para resaltar la necesidad de contar con indicadores claros y fiables que permitan evaluar el impacto de las políticas de sostenibilidad. En este sentido, nuestra vicepresidenta enfatiza que la medición es la base para la mejora continua: solo lo que se mide puede gestionarse y transformarse.
De cara al futuro, Ana María invita a las empresas a asumir un compromiso firme con la sostenibilidad social, entendida como una herramienta para generar prosperidad compartida y reducir las desigualdades. En un entorno económico marcado por la incertidumbre, considera esencial que las compañías adopten una visión estratégica a largo plazo, que les permita no solo resistir los cambios, sino liderar la transformación hacia un modelo más sostenible.



