DIRSE Y LA UNIVERSIDAD DE OVIEDO IMPULSAN EL DIÁLOGO SOBRE SOSTENIBILIDAD

La colaboración entre el ámbito académico y el profesional resulta fundamental para comprender los desafíos que afrontan las organizaciones y preparar a los futuros profesionales que deberán darles respuesta. Con este objetivo, la delegación de DIRSE en Asturias y Cantabria, la Facultad de Comercio, Turismo y Ciencias Sociales Jovellanos de la Universidad de Oviedo y la Cátedra Milla del Conocimiento Gijón Sostenibilidad organizaron la jornada “Tendencias globales y prioridades del profesional de la sostenibilidad”.

El encuentro permitió analizar la evolución de la función de sostenibilidad, su creciente relevancia en la estrategia corporativa y las prioridades de los profesionales del sector. Durante la sesión, Carlos Arango, director general de DIRSE, compartió las principales conclusiones de un estudio impulsado en el marco de la European Association of Sustainability Professionals (EASP) y presentó los resultados del VI Barómetro DIRSE-EY sobre Materialidad, que analiza la evolución de las prioridades de los profesionales y el papel de la materialidad en la gestión empresarial.

La sostenibilidad como palanca estratégica de negocio

Durante la sesión, Carlos Arango abordó las principales tendencias que están transformando la agenda ambiental, social y de gobernanza (ASG), así como los retos que afrontan quienes trabajan para integrar estos criterios en la gestión de las organizaciones.

En este contexto, el estudio The European Sustainability Landscape: 10 Key Priorities for Sustainability Leaders recoge diez prioridades y recomendaciones para los profesionales de la sostenibilidad. Entre ellas, destacan la integración de los criterios ASG en la gobernanza y el liderazgo corporativos, su posicionamiento como motor de valor a largo plazo, competitividad y resiliencia, y la gestión de los riesgos y oportunidades mediante marcos sólidos.

El estudio también subraya la importancia de establecer objetivos claros vinculados a la rendición de cuentas, invertir en competencias y colaboración transversal, reforzar la relación transparente y ética con los grupos de interés y aprovechar la digitalización y la calidad de los datos. Asimismo, pone el foco en la necesidad de abordar la complejidad regulatoria, reconocer los distintos niveles de madurez ASG de las empresas y adaptar los enfoques a sus circunstancias.

Estas prioridades reflejan la evolución de la función de sostenibilidad hacia un papel cada vez más transversal y conectado con las decisiones de negocio. Más allá del cumplimiento normativo y la elaboración de informes, los profesionales deben contribuir a integrar los impactos, riesgos y oportunidades ambientales y sociales en la estrategia, la gestión y la generación de valor a largo plazo.

La dimensión social, clave para las empresas y los territorios

La dimensión social de los criterios ASG ocupó un lugar destacado en el encuentro. Aspectos como la gestión de personas, la cultura corporativa, la formación, la diversidad y la relación con el territorio resultan fundamentales para construir organizaciones responsables y fortalecer sus vínculos con las comunidades en las que desarrollan su actividad.

Esta perspectiva adquiere especial relevancia en territorios como Asturias, que afronta importantes desafíos demográficos y la necesidad de fijar población. En este contexto, las empresas pueden desempeñar un papel significativo mediante la generación de empleo de calidad, el desarrollo del talento, la igualdad de oportunidades y su contribución al bienestar de las comunidades locales.

La sostenibilidad social, por tanto, no debe entenderse únicamente como una dimensión complementaria de los objetivos medioambientales, sino como un componente esencial de la estrategia empresarial y de la relación de las organizaciones con su entorno. Integrarla en las decisiones corporativas permite atender mejor las necesidades de las personas y contribuir al desarrollo de los territorios.

El encuentro también permitió abordar otros desafíos de un entorno en constante evolución, como la adaptación a los cambios regulatorios, las expectativas de los grupos de interés y las implicaciones éticas de la inteligencia artificial. Estas cuestiones exigen actualización permanente, pensamiento crítico y capacidad para anticipar los efectos de las decisiones empresariales.

El papel de la materialidad en la estrategia empresarial

La jornada incluyó la presentación del VI Barómetro DIRSE-EY sobre Materialidad, un estudio que permite conocer la evolución de las prioridades de los profesionales y examinar el papel que desempeña la materialidad en la gestión de las organizaciones.

En este ámbito, la doble materialidad constituye una herramienta clave para comprender la relación entre las empresas y su entorno. Este enfoque permite analizar, por un lado, cómo la actividad empresarial afecta a las personas y al medioambiente y, por otro, cómo los asuntos relacionados con la sostenibilidad pueden generar riesgos y oportunidades con consecuencias financieras para la propia organización.

Uno de los grandes retos consiste en trasladar los resultados de los análisis de materialidad a la gestión cotidiana de las empresas. Identificar y evaluar los asuntos relevantes es un primer paso, pero su verdadero valor reside en que contribuyan a orientar las prioridades corporativas, las decisiones estratégicas y la asignación de recursos.

De esta manera, la materialidad puede ayudar a conectar los compromisos en sostenibilidad con la realidad del negocio, favoreciendo una toma de decisiones que tenga en cuenta tanto los impactos de la organización como los riesgos y oportunidades asociados a los factores ASG.

Conectar universidad y empresa para impulsar el talento

La sesión contó con la participación de Lorena Díaz, delegada de DIRSE en Asturias y Cantabria, encargada de la presentación, y de Eugenia Suárez Serrano, profesora de Responsabilidad Social de la Empresa, que moderó el encuentro.

La participación del alumnado del Grado de Comercio permitió acercar los retos de la sostenibilidad a quienes se están formando para desarrollar su carrera profesional en el ámbito empresarial. A través de las cuestiones planteadas durante la jornada, se recurrió también a ejemplos de empresas con sede en Asturias, como Bosquia, para ilustrar cómo los desafíos ambientales y sociales se trasladan a la actividad empresarial y a la realidad del territorio.

Este intercambio puso de manifiesto el valor de generar espacios de aprendizaje en los que los conocimientos académicos puedan contrastarse con experiencias y desafíos reales. Acercar la práctica profesional a las aulas contribuye a comprender mejor cómo se integra la sostenibilidad en la gestión empresarial y ayuda a desarrollar una visión crítica sobre los retos que afrontan las organizaciones.

Asimismo, este tipo de encuentros permite dar a conocer el papel de los profesionales de sostenibilidad y las competencias necesarias para ejercer una función cada vez más transversal. La capacidad de analizar cuestiones complejas, dialogar con diferentes áreas de la organización y conectar las dimensiones ambiental, social y de gobernanza con los objetivos de negocio resulta esencial para avanzar hacia modelos empresariales responsables.

DIRSE agradece a la Facultad de Comercio, Turismo y Ciencias Sociales Jovellanos, a la Universidad de Oviedo y a la Cátedra Milla del Conocimiento Gijón Sostenibilidad su colaboración en la organización de la jornada, así como a Eduardo A. del Valle Tuero por su apoyo e impulso a esta iniciativa y a Lorena Díaz por su labor en la delegación. Con iniciativas como esta, DIRSE refuerza su compromiso con la divulgación del conocimiento, el desarrollo de capacidades y la conexión entre el ámbito académico y el profesional. Una colaboración necesaria para preparar a las nuevas generaciones ante los desafíos ASG y contribuir a una transformación empresarial que genere valor económico, social y ambiental a largo plazo.